Los datos e información geográfica obtenidos y analizados con el apoyo de las tecnologías geoespaciales son  herramientas de primer orden para la toma de decisiones que fortalezcan la soberanía y  la gobernabilidad frente a actividades al margen de la ley como la minería ilegal, las minas antipersona, los cultivos ilícitos y la migración ilegal, entre otros.